Cuánto puedes deducir del coche siendo autónomo: el 50 % del IVA, cuándo se deduce en el IRPF, qué profesiones llegan al 100 % y cómo demostrarlo.
Como autónomo, puedes deducir el 50 % del IVA de tu coche y de sus gastos casi siempre, porque la ley presume que lo usas a medias para trabajar. En el IRPF, en cambio, solo puedes deducir el coche si lo usas exclusivamente para la actividad, algo muy difícil de demostrar salvo en algunas profesiones: transportistas, taxistas, autoescuelas, comerciales y vigilantes.
Es el gasto que más revisa Hacienda. En esta guía tienes:
- Qué puedes deducir en IVA y en IRPF, y con qué límites.
- Las profesiones que pueden deducirlo al 100 %.
- Cómo afecta comprar, alquilar con renting o pagar con leasing.
- Cómo demostrar el uso profesional.
- Lo que siempre puedes deducir aunque tu coche no lo sea.
IVA: la regla del 50 %
La Ley del IVA presume que un vehículo de turismo se usa en un 50 % para la actividad. En la práctica:
- Puedes deducir el 50 % del IVA de la compra, el renting, el leasing, la gasolina, las reparaciones, el mantenimiento, el parking y los peajes del coche.
- Para deducir más del 50 %, tienes que demostrar un uso profesional mayor.
- Las profesiones de la tabla de abajo pueden deducir el 100 % de entrada, porque se presume que lo usan totalmente para trabajar.
El IVA del coche se declara en tu modelo 303 del trimestre en que recibes la factura.
IRPF: solo con uso exclusivo
En el IRPF el criterio es mucho más estricto: el coche solo es un elemento afecto a la actividad si lo usas exclusivamente para trabajar. Un uso privado, aunque sea los fines de semana, impide deducir:
- La amortización del coche.
- El combustible, el seguro, las reparaciones y el impuesto de circulación.
- Los intereses de la financiación.
Hacienda y los tribunales aplican esta regla con rigor. Si solo tienes un coche y lo usas también para tu vida personal, la mayoría de asesores recomiendan no deducirlo en el IRPF, aunque sí el 50 % del IVA.
Profesiones que pueden deducirlo al 100 %
En estas actividades, el uso no exclusivo no impide la deducción en IRPF, y en IVA se presume el uso al 100 %:
| Actividad | Ejemplo |
|---|---|
| Transporte de mercancías | Repartidor, transportista |
| Transporte de viajeros | Taxista, conductor de VTC |
| Enseñanza de conductores | Autoescuelas |
| Agentes y representantes comerciales | Comercial que visita clientes |
| Servicios de vigilancia | Vigilante de seguridad |
Además, los vehículos mixtos y comerciales (furgonetas con homologación de mercancías) usados para el trabajo, como los de un fontanero o un electricista, tienen más fácil la deducción, porque su uso privado es poco creíble.
Comprar, renting o leasing
| Forma | IVA | IRPF (solo si el uso es exclusivo) |
|---|---|---|
| Compra | 50 % del IVA de la compra, en el trimestre de la factura | Amortización anual (hasta el 16 % del valor al año en estimación directa simplificada) |
| Renting | 50 % del IVA de cada cuota | La cuota mensual como gasto |
| Leasing | 50 % del IVA de cada cuota | La parte de la cuota que corresponde a la recuperación del coste y los intereses, con límites |
Para un autónomo que no puede deducir el coche en IRPF, el renting suele ser la opción más sencilla: deduce el 50 % del IVA de cada cuota, que ya incluye seguro y mantenimiento.
Cómo demostrar el uso profesional
Si vas a deducir más del 50 % del IVA o el coche en IRPF, prepara pruebas:
- Un segundo coche en tu hogar para el uso personal.
- Rotulación del vehículo con el nombre o el logo de tu actividad.
- Un registro de desplazamientos: fecha, origen, destino, cliente y kilómetros.
- Facturas a clientes que encajen con esos desplazamientos.
- Seguro a nombre de la actividad o con uso profesional declarado.
Ninguna prueba es definitiva por sí sola: se valora el conjunto.
Lo que siempre puedes deducir aunque el coche no sea tuyo de trabajo
Aunque no puedas deducir tu coche, sí puedes deducir los desplazamientos concretos de trabajo con factura:
- Taxis, VTC, tren, autobús y avión.
- Alquiler de un coche para un viaje de trabajo concreto.
- Parking y peajes de una visita a un cliente.
Más gastos en la lista completa de gastos deducibles.
Ejemplo: el coche de Marta
Marta es arquitecta y compra un coche de 24.200 € (20.000 € más 4.200 € de IVA). Lo usa para visitar obras y también los fines de semana.
- IVA: deduce el 50 % de 4.200 € = 2.100 € en su 303. También el 50 % del IVA de la gasolina y del mantenimiento.
- IRPF: como lo usa también en su vida personal, no lo amortiza ni deduce sus gastos en el IRPF.
- Desplazamientos en tren o taxi a obras fuera de su ciudad: los deduce completos, con factura.
Si Marta fuera comercial y visitara clientes cada día, podría deducir el 100 % del IVA y amortizar el coche en el IRPF.
Errores frecuentes
- Deducir el 100 % del IVA sin ser de una profesión exceptuada ni poder demostrarlo.
- Amortizar el coche en el IRPF teniendo un solo coche para todo.
- Deducir multas: nunca son deducibles.
- Aplicar el kilometraje de los asalariados (0,26 € por kilómetro): esa regla es para trabajadores por cuenta ajena, no para gastos de tu propio coche como autónomo.
Preguntas frecuentes
¿Puedo deducir la gasolina si no deduzco el coche?
En IVA sí, el 50 %. En IRPF, no, porque va ligada a que el coche esté afecto a la actividad.
¿Y si el coche es eléctrico?
Las reglas de deducción del IVA y del IRPF son las mismas. Algunas ayudas a la compra de vehículos eléctricos se suman aparte; comprueba cuáles están vigentes cuando compres.
¿Puedo deducir la moto?
Las motos siguen las mismas reglas que los turismos: 50 % del IVA y, en IRPF, solo con uso exclusivo.
¿Me pueden revisar el coche años después?
Sí. Hacienda puede comprobar tus deducciones durante 4 años. Guarda las facturas y tus pruebas de uso.
Artículo informativo, no sustituye el asesoramiento personalizado. Revisado por: [nombre del asesor, n.º de colegiado]. Última revisión: [fecha].